Cuestiones éticas del uso de placebo
Como comentamos en la entrada anterior, los placebos se utilizan como control en los ensayos clínicos para determinar si el medicamento que se está estudiando realmente funciona. Sin embargo, en algunas ocasiones, su uso puede conllevar problemas éticos.
Las principales críticas al uso
del placebo se fundamentan en la vulneración del principio de beneficiencia
(debe administrarse el mejor tratamiento posible) y no maleficiencia (poner en
riesgo y, por tanto, aceptar la posibilidad de provocar daño a los pacientes al
negarles el tratamiento habitual o retirarlo al incluirles en el estudio)¹.
Podemos encontrar, a lo largo de
la historia, diversos ejemplos de ensayos clínicos con placebo que resultan
éticamente cuestionables.
El ejemplo más famoso es el experimento
Tuskegee², que ya mencionamos en la primera entrada. Consistió en un
estudio sobre la sífilis, que tuvo lugar entre 1932 y 1972 en la ciudad de
Tuskegee (Alabama), y que involucró a 600 varones afroamericanos (399
infectados y 201 sujetos sanos como grupo control). El objetivo los
investigadores era observar la progresión natural de la sífilis no tratada y si
podía llegar hasta la muerte.
Fueron muchos, y muy graves, los
fallos éticos en este ensayo. En primer lugar, los sujetos utilizados en este
experimento no habían dado su consentimiento informado, no habían sido
debidamente notificados de su diagnóstico y, además, se les engañó diciéndoles
que iban a participar en un estudio recibiendo tratamiento médico gratuito,
transporte, comidas y sepelio en caso de fallecer. Aunque cuando empezó el
estudio, los tratamientos para la sífilis eran muy tóxicos, peligrosos y de
efectividad cuestionable, en 1947, apareció la penicilina, que reducía
significativamente el impacto en la salud de los enfermos de sífilis. Sin embargo,
aun habiendo cura para la sífilis, los pacientes del estudio siguieron siendo
tratados con placebo y el experimento continuó 25 años más.
Estos sucesos tuvieron como
consecuencia la elaboración del Informe Belmont³, un documento que recoge
los principios éticos de autonomía, beneficiencia y justicia, así como las pautas
para la protección de los seres humanos en investigación.
Sin embargo, no hay que irse tan
atrás en el tiempo para encontrar otros ejemplos. En 1997 se dio a conocer que
los Centros para el Control y la Prevención de la enfermedad (CDC) y los Institutos
Nacionales de la salud (NIH) de Estados Unidos, llevaban dos años financiando ensayos
clínicos con placebo con 12.211 mujeres embarazadas infectadas por el VIH en
África, Tailandia y la Republica Dominicana.⁴
El objetivo de estos estudios era
determinar si un tratamiento más corto, más simple y, por tanto, más barato que
el considerado estándar, era igualmente efectivo para reducir la tasa de
transmisión perinatal del VIH.
Sin duda, es importante encontrar
tratamientos más baratos, especialmente para los países más pobres. Pero ¿puede
esto justificar la utilización de placebo y, como consecuencia, el nacimiento de
niños cuya infección por el VIH podría haberse evitado?
La Declaración de Helsinki⁵,
promulgada por la Asociación Médica Mundial, recoge los principios éticos para
las investigaciones médicas en seres humanos. Esta declaración establece que todos
los pacientes, incluyendo los del grupo control, deberían recibir el mejor
método probado de diagnóstico o de tratamiento. Por tanto, solo podría recurrirse
al uso de placebo si no existen métodos de eficacia probada o, si hay razones
metodológicas científicamente sólidas y convincentes que lo justifiquen, cuando
la retirada de dichos métodos no presente un riesgo de daño para el paciente. Así
está también recogido en el Artículo 24 de la Ley 14/2007, de 3 de julio, de
Investigación biomédica.⁶
En cualquier caso, para que la
utilización del placebo resulte ética habría que explicar la naturaleza del
experimento al paciente, así como el hecho de que se utilizará placebo en el
experimento.
En conclusión, debemos tener en
cuenta las ventajas prácticas que puede suponer, en algunas ocasiones, la
comparación frente a placebo en el desarrollo de nuevos fármacos, pero sin
olvidar el respeto a los principios éticos individuales.
En los países desarrollados
existen leyes y criterios para regular el uso de placebo evitando, de esta manera,
caer en el abuso. Sin embargo, como viene siendo habitual, el problema surge en
los países más pobres, donde nuestro hipócrita relativismo ético permite
realizar ensayos clínicos con placebo, con el pretexto de buscar medicamentos
baratos, aunque existan ya tratamientos eficaces.
"Concede a todo ser humano todos los derechos que reclamas para ti mismo"
Robert Ingersoll
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Referencias:
- Martín-Aragón, S. & Benedí, J. (2004). Placebos. Farmacia Profesional, 18(9), 74-77. https://www.elsevier.es/es-revista-farmacia-profesional-3-articulo-placebos-13068675
- The U.S. Public Health Service Syphilis Study at Tuskegee (2021, 22 abril). Centers for Disease Control and Prevention. https://www.cdc.gov/tuskegee/timeline.htm
- Office for Human Research Protections (OHRP). (2022, 17 octubre). The Belmont Report. HHS.gov. https://www.hhs.gov/ohrp/regulations-and-policy/belmont-report/index.html
- Pérez, G. (1997, 3 noviembre). Doble moral en la realización de estudios sobre el sida. El País. https://elpais.com/diario/1997/11/03/sociedad/878511605_850215.html?event_log=go
- Declaración de Helsinki de la Asociación Médica Mundial - Principios éticos para las investigaciones con seres humanos. Asociación Médica Mundial. 64ª Asamblea General, Fortaleza, Brasil (octubre de 2013). https://www.wma.net/es/policies-post/declaracion-de-helsinki-de-la-amm-principios-eticos-para-las-investigaciones-medicas-en-seres-humanos/
- Ley 14/2007, de 3 de julio, de Investigación biomédica. Boletín Oficial del Estado, 159, de 4 julio de 2007. https://www.boe.es/eli/es/l/2007/07/03/14
Me ha parecido muy interesante. Estoy estudiando farmacia y no nos han hablado de nada de esto cuando me parece muy necesario conocerlo. ¡Gran trabajo!
ResponderEliminarHola! Nosotros también pensamos que este asunto y otros de los que hemos hablado en este blog deberían tratarse en grados relacionados con ciencias de la salud y es curioso que en una carrera como farmacia no lo hagan. Muchas gracias por tu comentario!!
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