Muestras biológicas en investigaciones científicas

Gran parte de los hallazgos científicos y biomédicos actuales se deben al empleo de muestras biológicas de origen humano. 

Las muestras pueden ser de distintos tipos, como tejidos, líquidos corporales o células. 

La obtención de estas puede no tener mayor complicación y normalmente, las que se utilizan para investigación suelen extraerse mediante una biopsia, como puede ser el caso de tumores sólidos. 

Cuando se van a recopilar muestras biológicas para un proyecto de investigación científico, se debe redactar un informe en el que se detalle en qué consiste el proyecto en cuestión y la justificación de la necesidad de utilizar muestras humanas. Por supuesto, y como ya hemos explicado en entradas anteriores, se requiere obtener el consentimiento informado de la persona. Por último, el proyecto se debe presentar a un Comité de Ética que lo apruebe y, además, el centro debe estar registrado en la Agencia Española de Protección de Datos¹


En la actualidad y desde hace unas décadas, existen leyes que recogen las reglas y protocolos que se deben seguir en estos casos. 

Hasta hace unos años, era común compartir muestras humanas entre investigadores o colaboradores en las que aparecía el nombre de los pacientes e incluso su dirección o número de teléfono. Además, hay que considerar que en la mayoría de los casos el donante desconocía que sus datos estaban circulando entre distintos investigadores. 

Para resolver este y otros problemas asociados, se recurrió a establecer una legislación. 

La primera ley que lo reguló fue la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre, de Protección de Datos de Carácter Personal (LOPD). Esta se derogó tras la entrada en vigor de la Ley Orgánica 3/2018, de 5 de diciembre, de Protección de Datos Personales y garantía de derechos digitales.

La Ley 14/2007, de 3 de julio, de Investigación Biomédica (LIB) reguló la utilización de muestras biológicas y, por primera vez, la figura de los biobancos. En años posteriores, se han vuelto a establecer nuevas regulaciones en distintas leyes, siendo también modificadas las anteriores, en parte, por los avances tecnológicos y su impacto en la investigación².


En el párrafo anterior, mencionamos los biobancos. Ahora bien, ¿qué son los biobancos?

Estos son establecimientos sin ánimo de lucro que acogen muestras biológicas humanas destinadas a investigación biomédica y cuya finalidad es ponerlas al servicio de la comunidad científica. 

Los biobancos deben garantizar al paciente sus derechos, basados principalmente en el respeto de su autonomía y su privacidad y la justicia en la cesión de muestras y datos³


Como ya hemos dicho, actualmente tenemos una regulación que vela por los derechos de los donantes. Sin embargo, no siembre ha sido así. 

Uno de los casos más famosos es el de Henrietta Lacks. Puede que no conozcáis su nombre, porque durante décadas quedó oculto y no se le dio ningún reconocimiento. 

Henrietta Lacks fue una mujer negra y pobre que nació en 1920 en un pueblo de Virginia, Estados Unidos. A los 31 años fue diagnosticada con cáncer de cuello de útero tras acudir al hospital John Hopkins, uno de los pocos que asistía a personas negras. Fue tratada pero su tumor se extendió a distintos órganos y, finalmente, murió el 4 de octubre de 1951

Pero, ¿qué relación tiene con este tema?

Henrietta Lacks (1920-1951)
Fuente: Wikipedia. Fair use
Bien, a Henrietta se le realizó una biopsia de cuello uterino para extraer sus células tumorales. Estas células se enviaron al laboratorio del doctor George Gey y se identificaron como HeLa (por las iniciales de su nombre y apellido). Lo sorprendente en aquel momento fue que no morían tras un período de tiempo, considerándose las primeras células "inmortales" que crecieron en un laboratorio. 

Sin solicitar la autorización de Henrietta, se comenzaron las investigaciones con estas células. 

En el año 1954, Jonas Salk las utilizó para conseguir la vacuna de la polio y, desde entonces, se han usado y se siguen utilizando en miles de investigaciones. De hecho, hay más de 11.000 patentes desarrolladas gracias a ellas. 

En resumen, se utilizaron las muestras de sus células sin su consentimiento y se han generado billones de dólares a partir de ellas. Todo esto, sin que su familia lo supiese durante años y por tanto, sin recibir compensación económica ya que Henrietta había muerto hacía demasiado tiempo. 

No fue hasta 2013 cuando el Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos accedió a ceder la secuencia del genoma de Henrietta únicamente con el consentimiento de su familia. 

Fue 70 años tras su muerte cuando la OMS reconoció que la falta de consentimiento se trata de un error no justificado a pesar de todos los avances científicos que se han conseguido con estas células. 


Todos estos hechos que se han dado a lo largo de la historia no son más que ejemplos de la importancia de no olvidar las injusticias del pasado y que sirvan como base para promover una investigación científica que se guíe por la Ética y una regulación estricta que garantice la integridad y la protección de las personas. 


"La injusticia en cualquier parte es una amenaza a la justicia en todas partes"

                                                           Martin Luther King



Para más información sobre las células HeLa y la historia de Henrietta Lacks, os dejamos el siguiente vídeo: 



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Referencias:

1. Llavina, N. (2021, 26 octubre). Muestras biológicas: tipos, obtención, manejo y marco legal. Groenlandia Tech. Recuperado 24 de octubre de 2022, de https://groenlandia.tech/blog/analisis-muestras-biologicas/

2. Introducción Biobancos. (s. f.). Recuperado 26 de octubre de 2022, de https://www.isciii.es/QueHacemos/Servicios/BIOBANCOS/Paginas/default.aspx

3. Liaño, F. (2009, 1 junio). Biobancos: una nueva herramienta para la investigación clínica | Nefrología. https://www.revistanefrologia.com/es-biobancos-una-nueva-herramienta-investigacion-articulo-X0211699509004575

4. 1.      Álvarez A., J. P. (2013, julio). Henrietta lacks. el nombre detrás de las células hela, primera línea celular inmortal humana. Revista Médica Clínica Las Condes, 24(4), 726-729. https://doi.org/10.1016/s0716-8640(13)70214-1

Comentarios

  1. Me ha parecido muy interesante esta entrada. Además, me ha sorprendido la historia detrás de las células HeLa puesto que las conocía pero nunca me habían contado en clase la forma en la que se obtuvieron.
    Por último, tenía una pregunta. Supongo que habrá casos en los que realmente sí es necesario conocer la identidad del paciente, porque pueden volver a contactar con él o con sus familiares si, por ejemplo, se está estudiando una enfermedad genética y hereditaria. ¿Realmente todas las muestras son anónimas o siempre hay alguna manera de saber de quién proceden?

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    1. Hola Lucía! En primer lugar, muchísimas gracias por comentar. Me parece muy buena tu pregunta porque, realmente, llevas razón. De hecho, en nuestra siguiente entrada vamos a hablar sobre esto, pero puedo hacerte un pequeño adelanto. Hay casos en los que sí se saben datos del paciente pero estos están protegidos para que no puedan conocerse sin autorización, a lo que nos referimos con muestras identificadas. También puede ocurrir que las muestras sean identificables, es decir, no se asocian con datos personales del paciente sino que se les asigna un código a partir del cual, después, si es necesario se puede conocer la identidad de la persona de la que procedían dichas muestras.
      Si tienes alguna pregunta más, te respondemos encantados. Si te sigue interesando este tema, la semana que viene a la misma hora, te esperamos por aquí.
      Muchas gracias de nuevo.

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  2. Que interesante el caso de Henrietta! Casos como estos me llevan a pensar que muchas veces la ciencia se desarrolla más rápido que la ética, cuando esta última siempre debería acompañar los avances científicos. Tener un gran conocimiento y aplicarlo es muy útil pero requiere gran responsabilidad social. Muy buen tema!

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    1. Hola, muchas gracias por tu comentario. Es cierto que a lo largo de la historia hay muchísimos ejemplos y casos como el de Henrietta que, por supuesto, han sido muy injustos y sobre todo perjudiciales para grupos sociales oprimidos o discriminados. Por eso, aparte de explicar cómo son ciertos protocolos en investigación científica en este blog, también nos gusta hablar de casos concretos para que no sean olvidados. Afortunadamente, en la actualidad toda la legislación vigente trata de evitar que todos estos hechos vuelvan a suceder.
      Esperamos que te gusten las próximas entradas!

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